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Coca y Diabetes

Por: Valeria López

Diciembre 2013

Resumen

Como se verá a continuación este trabajo pretende proponer la hoja de coca como una solución factible, económica y natural para la diabetes. La hoja de coca aunque ha sido estigmatizada bajo la influencia de la cocaína, es una planta con gran cantidad de beneficios naturales, los cuales hoy en día están siendo tomados en cuenta por más de una entidad como una forma de suplir fármacos sintéticos en el tratamiento de algunas enfermedades como lo es la diabetes mellitus. Esta enfermedad al ser crónica acarrea no tan solo efectos físicos sino psicológicos y emocionales que deben ser tomados en cuenta dentro de un tratamiento integral. La hoja de coca resulta ser una herramienta sumamente útil en el tratamiento de algunas enfermedades como veremos a continuación sustentada por una investigación desarrollada en Cochabamba, Bolivia. Pero previo a ello debemos abordar temas como la hoja de coca, su historia y uso, la cocaína y la diabetes como tal para entender cómo es que la hoja de coca puede ser trascendental en su tratamiento.

Coca y cocaína

“El uso de plantas sicoactivas es uno de los rasgos más extendidos en el tiempo y el espacio de las culturas indígenas americanas. Al momento de la conquista de América, la coca tenía ya una tradición de cultivo de cuando menos 6,500 años, y su utilización por parte de las culturas nativas se había extendido desde Centroamérica hasta el Sur Andino y la Amazonía” (García-Sayán, 1989, pg. 91)

La hoja de coca o Erythroxylon coca es una planta originaria de la zona tropical de los Andes que crece en las vertientes orientales de estos, fundamentalmente en zonas cálidas y húmedas alrededor de los 600 y 2000 metros sobre el nivel del mar siguiendo el patrón de verticalidad ecológica. Esta planta necesita de suelos drenados más no de alta fertilidad. Pasado 4 a 12 meses se trasplantan a terrazas distribuidas en hilera alternando su cultivo con otros productos como la yuca. Su primera cosecha en el primer o segundo año de plantación es un motivo para un ritual religioso de agradecimiento, si esta plantación se maneja de manera adecuada su producción puede variar de 3 a 6 cosechas anuales durante un periodo de 40 años. (García-Sayán, 1989, pg. 99)

Cuando se ha cosechado las hojas, estas deben permanecer expuestas al sol usualmente extendiéndolas en el suelo evitando que éstas entren en contacto con humedad. Otras formas de secado también son utilizadas durante este proceso como el uso de secadoras de leña que aceleran el proceso. El sometimiento de las hojas de coca a elevadas temperaturas mediante cualquier técnica de desecación disminuye el contenido de alcaloides que existen en éstas. Para evitar que se alteren el contenido de los principios activos, las hojas son almacenadas en lugares secos en cajas de hojalata. (Martí & Murcia, 1988, pg. 189)

El área de cultivo para fines tradicionales se estima que esta alrededor de unas 20,000 hectáreas que se encuentran principalmente distribuidas en la zona Andina abarcando algunos puntos principalmente en Perú y Bolivia, esto representa un cultivo de aproximadamente 15 mil toneladas métricas que se comercializaran en el mercado lícito, como saborizantes, masticatorio, infusiones o incluso laboratorios. (García-Sayán, 1989, pg. 100)

El cultivo de esta planta aparece 5,000 años a.C. en zonas como lo que es actualmente Ecuador y Perú por los nativos de aquella época, poco después su uso se registra en los conquistadores incas aparentemente por instrucción de aquellos nativos que la consumían. Mascar la hoja parece convertirse en más que un simple placer para ellos, ya que a partir de esto se empieza a considerar a la coca como una planta divina. Al considerarla como tal, se cree que el consumo de coca fue limitado en un inicio a la clase noble y ordenes sacerdotales. Dado su carácter sagrado ésta actuaba como símbolo de prestigio y poder,  aunque al parecer poco antes de la conquista española su uso se expandió al resto del pueblo para proveerlos de energía de manera que se incrementase su productividad. (Martí & Murcia, 1988, pg. 190)

En un inicio la mayor cantidad de ésta era destinada para la elaboración de pan de coca el cual era consumido en grandes cantidades por la nobleza Inca (Escohotado, 1996, pg. 70), mientras que el resto de la producción se utilizaba para la masticación en busca de “aumentar su resistencia al frio, al hambre y a la fatiga originada por el trabajo”. (Martí & Murcia, 1998, pg. 191) Después de la conquista española, el consumo de la hoja de coca fue vista con malos ojos por parte del clero por lo que su consumo se prohibió en 1577, aunque esta decisión no fue acatada en la mayoría de los casos puesto que ésta contribuía tanto a indígenas como a españoles dueños de tierras.

Esta planta también fue utilizada dentro del sistema económico de los pueblos puesto que ésta ejercía un papel importante dentro del intercambio de bienes, “la coca era uno de los productos susceptibles de ser intercambiados por casi la totalidad de los bienes que circulaban en la economía campesina de los Andes” (García-Sayán, 1989, pg.95), además de funcionar también como muestra de respeto y consideración hacia el otro por lo cual era utilizada como ofrenda o regalo.

El consumo de esta perdura por alrededor de un siglo limitada a los Andes, hasta que tras varios estudios e investigaciones en 1855 se extrae el alcaloide eritroxilina y en 1859 es aislada por primera vez la cocaína con lo cual comienza su comercialización a gran escala debido a que se le atribuyó propiedades como “alimento para los nervios” además de ser una “forma inofensiva de curar la tristeza”, incluso se decía que podría ser la cura para el alcoholismo, declaraciones dadas por E. Merck sin fundamento alguno. (Escohotado, 1996, pg. 93)  

“Por droga –psicoactiva o no- seguimos entendiendo lo que hace milenios pensaban Hipócrates y Galeno, padres de la medicina científica: una sustancia que en vez de <> por el cuerpo (y asimilada como simple nutrición) es capaz de <>, provocando –en dosis ridículamente pequeñas que si se compara con las de otros alimentos- grandes cambios orgánicos, anímicos o de ambos tipos” (Escohotado, 1996, pg.9)

Durante varios años Sigmund Freud fue una de las eminencias en cuanto a conocimientos y uso de esta sustancia ya que baso varios de sus tratamientos en la utilización de ésta, además que él mismo la consumía para reportar los efectos que esta sustancia producía en el cuerpo. Su uso dentro de la medicina perduró por poco tiempo ya que sus efectos secundarios restaron valor a la  misma. En vista de esto, la cocaína fue utilizada  pura o en extractos como parte de centenares de bebidas alcohólicas y no alcohólicas entre las más conocidas Coca Cola  la cual fue descocainizada en 1904 por autoridades federales de Estados Unidos (Martí & Murcia, 1988). De esta manera inicia el consumo de manera recreativa de una sustancia proveniente de aquellas pequeñas hojas de los Andes. Hoy en día el consumo de cocaína se ha convertido en uno de los problemas sanitarios más grandes alrededor del mundo.

La hoja de coca desde sus inicios ha sido considerada como una planta divina y tradicional en el desarrollo de los pueblos americanos, su trascendencia llega a tal punto que se considera que “salvo los alimentos, nada hay sobre la tierra tan íntimamente asociado a la vida de los pueblos, en todos los países y tiempos”. (Escohotado, 1996, pg. 89) Su uso ha sido considerado por los pueblos como un ritual asociado principalmente a dimensiones cosmológicas, religiosas y rituales como bautizos, matrimonios, defunciones, etc. con lo que generan un sello de identidad étnica, sabiduría y amplificación de consciencia y memoria colectiva fundamental para cualquier agrupación social. Además esta hoja no solo contribuye a una cohesión social sino a la comunicación con divinidades.

“No comemos coca por comer no más o como creen algunos que es para quitarnos el hambre y el sueño. No, nosotros comemos la coca porque en nuestra cultura, en nuestras tradiciones es precisamente la voz de la coca, el espíritu de la coca lo que nos enseña a vivir bien (…). Fue comiendo coca como nuestros abuelos pudieron ponerse a pensar y a resolver los problemas de este mundo. Por eso ellos nos dejaron la coca para que nosotros recibiéramos esta sabiduría.”

 Dirigente indígena de la amazonia colombiana (Unidad Indígena, Año 1 N: 4, 1975)

(García-Sayán, 1989, pg.92)

El uso habitual de la hoja de coca siempre ha estado ligado a las propiedades energéticas que brinda esta pequeña planta, es decir la capacidad de inhibir en parte el apetito y proporcionar más fuerza para continuar con el trabajo mas no a propiedades donde se altere la consciencia como trances o posesiones, o incluso como un agente de degeneración física como se lo ha tratado de ligar por años en busca de generar resistencia colectiva frente a su uso. Se la ha asociado con pérdida de dentadura, reducción del promedio de vida y envejecimiento prematuro. Pero contraria a esta creencia se ha descubierto que esta planta es capaz de otorgar algunos beneficios a la salud. Incluso en manos de los indígenas quienes han sabido aprovechar su conexión natural con esta planta, se ha descubierto que ésta puede actuar como cura frente a ciertas enfermedades. “Masticada, en infusión, aplicada en cataplasma, o su humo al quemarla, tiene variadas aplicaciones para tratar enfermedades de la piel, el aparato digestivo o el sistema circulatorio.” (García-Sayán, 1989, pg. 98)

Cada 100 gr de hojas de coca contiene:

Nitrógeno total

20.06 mg

Alcaloides totales no volátiles

0.70 mg

Grasa

3.68 mg

Carbohidratos

47.50 mg

Beta caroteno

9.40 mg

Alfa-caroteno

2.76 mg

Vitamina C

6.47 mg

Vitamina E

40.17 mg

Tiamina (vitamina B1)

0.73 mg

Riboflavina ( vitamina B2)

0.88 mg

Niacina ( factor p.p)

8.37 mg

Calcio

997.62 mg

Fosfato

412.67 mg

Potasio

1,739.33 mg

Magnesio

299.30 mg

Sodio

39.41 mg

Aluminio

17.39 mg

Bario

6.18 mg

Hierro

136.64 mg

Estroncio

12.02 mg

Boro

6.75 mg

Cobre

1.22 mg

Zinc

2.21 mg

Manganeso

9.15 mg

Cromo

0.12 mg

(Inkanat, 2013)

Aunque lamentablemente su uso ha sido pervertido de manera que hoy en día su consumo tradicional para pueblos americanos se ve en riesgo. Por perversión se refiere al hecho del uso de los componentes activos de la hoja de coca manipulados por el hombre, es decir el consumo recreativo de la cocaína que ha generado más de un conflicto a nivel social. Este uso no es tan solo condenado por la sociedad en general sino también por quienes se ven afectados por la tergiversación del uso de una planta que por miles de años ha sido su compañera durante la transformación cultural por la cual han tenido que atravesar.

“El hombre que usa de las hierbas a fin de sanar una enfermedad –porque también esas hierbas son muy medicinales- no ha de ver al Demonio ni saber cosas por venir. Lo contrario sucede con el que con mal fin usa de las hierbas, a fin de ver al Demonio y saber cosas que no sabía. A estos tales les permite Dios que se les presente el Demonio y les declare lo que estaría mejor no saber.”  (Escohotado, 1996, pg. 68)

Existe una delgada línea que separa al consumo tradicional de uno donde lo que se busque sea recreación o perversión de uno mismo, “lo esencial en cada uno es la proporción entre dosis activa y dosis letal, pues sólo la cantidad distingue al remedio del veneno”. (Escohotado, 1996, pg. 24) Esta línea ha sido traspasada sin vuelta atrás, lo cual dificulta visualizar un punto medio donde se llegue a un consenso del consumo tradicional en vista de que el narcotráfico ha ganado terreno mermando así cada vez más la posibilidad de crear de nuevo una cultura apegada a la coca. Cada vez más ésta pierde su real significado incluso dentro de los mismos pueblos que una vez la consideraron parte fundamental entre la unión del ser con el entorno.

El narcotráfico se ha vuelto una herramienta más para forjar la desaparición de una costumbre milenaria; ya que su progresiva eliminación no es un tema reciente, debido a que desde hace varios años se ha venido tratando de suspender su uso. “La versión de 1961 de la Convención Única de Estupefacientes de las Naciones Unidas demandó la “gradual eliminación”, en veinticinco años, del hábito consistente en mascar hojas de coca, y actualmente dicha posición continua manteniéndose en muchos estados latinoamericanos (especialmente Argentina, Brasil y Ecuador)” (García-Sayán, 1989, pg. 110), aunque ahora se ha legitimizado el uso tradicional pero en términos ambiguos.

La prohibición y rechazo que se pretende implantar en cuanto al consumo de la hoja de coca se fundamenta principalmente en la idea de que la coca (considerada como buena) y la cocaína (considerada como mala) han sobrepasado los límites de control bajo los que debían permanecer. Si bien es cierto que se ha pervertido el uso de una de estas en base a la otra, el problema no terminará con la erradicación de la planta sino de la concepción social que se tenga sobre ellas. La hoja de coca, instrumento que ha acompañado a los pueblos durante miles de años, no es culpable del mal uso que se le ha dado a las propiedades que ésta tiene y no por ello los pueblos deben sufrir las reprimendas de un sistema que no alcanza a comprender en la totalidad la significación de ésta a lo largo del tiempo y su concepción actual.

Diabetes Mellitus

“La diabetes es una enfermedad en la que los niveles de glucosa (azúcar) de la sangre están muy altos. La glucosa proviene de los alimentos que consume. La insulina es una hormona que ayuda a que la glucosa entre a las células para suministrarles energía. (…) Con el tiempo, el exceso de glucosa en la sangre puede causar problemas serios. Puede provocar lesiones en los ojos, los riñones y los nervios. La diabetes también puede causar enfermedades cardíacas, derrames cerebrales e incluso la necesidad de amputar un miembro.” (GeoSalud, 2013)

En esta enfermedad se ven involucradas principalmente funciones endocrinas y metabólicas afectando la capacidad del páncreas para segregar insulina lo cual impide la metabolización de la glucosa manteniéndola en el torrente sanguíneo, evitando así que cumpla su función energética. Para esta enfermedad aún no se encuentra cura pero constantemente se desarrollan tratamientos para ayudar al paciente a mantener una vida prácticamente normal. (Roales-Nieto & Ybarra, 2003, pg. 215) Lamentablemente la diabetes es una enfermedad crónica, es decir permanece a lo largo de la vida. Al ser crónica la organización del estilo de vida cambia por completo ya que requiere de un tratamiento complejo y continuo. El papel que desenvuelve el paciente es importante en especial en la forma de llevar su tratamiento y la rigurosidad con la que mantiene un estilo de vida saludable acorde a sus necesidades.

Existen varios tipos de diabetes, principalmente están la diabetes mellitus insulino dependiente o tipo I y la diabetes no insulino dependiente o tipo II. La primera se refiere a aquella diabetes que requiere de la administración de ciertas dosis de insulina para que el paciente continúe con vida, esto derivado de un proceso destructivo de las células del páncreas productoras de insulina (células beta). Este tipo de diabetes suele presentarse en pacientes con predisposición genética a tempranas edades, siendo la más grave ya que acarrea severas consecuencias para la salud sino se aplica un tratamiento intensivo y extensivo. Al no contarse con las cantidades requeridas de insulina en la sangre se producen alteraciones metabólicas caracterizadas por la incapacidad de utilizar nutrientes y la acumulación de estos en el torrente sanguíneo, lo que lleva a recurrir a recursos energéticos endógenos de reserva derivando en cuadros de hiperglicemia, hiperaminoacidemia y elevación de ácidos grasos en la sangre. (Roales-Nieto & Ybarra, 2003, pg. 216) La diabetes tipo II (más común) no requiere de la administración de insulina aunque muchos pacientes que la tienen terminan usándola, ésta se debe a disfunciones en las células beta y se presenta usualmente en edades adultas a pesar de que hoy en día ya existen varios de estos casos en poblaciones jóvenes.

Síntomas:

Los principales síntomas que se presentan en esta enfermedad son: (American Diabetes Association, 2013)

·         Visión borrosa

·         Sed excesiva

·         Fatiga

·         Micción frecuente

·         Hambre

·         Constantes ganas de orinar

·         Lastimados que tardan en sanar

·         Perdida de pero (tipo I)

·         Adormecimiento en manos y pies (tipo II)

Estos síntomas se presentan frecuentemente en diabetes tipo I pero al momento de evidenciarlos se podría estar en un estado avanzado de la enfermedad, mientras que en la diabetes tipo II al ser una enfermedad de lento desarrollo algunas personas podrían resultar asintomáticas. Con el transcurso del tiempo esta enfermedad puede continuar presentando síntomas como

·         Problemas oculares. Sensibilidad a la luz, dificultad para ver por la noche o incluso ceguera total

·         Ulceras en pies y piel. Se podría necesitar amputación en caso de gravedad

·         Daño de nervios. Se manifiesta con dolor, picazón y perdida de sensibilidad

·         Debilidad, problemas para ir al baño y en hombres dificulta la erección.

Pruebas de detección

Se requiere inicialmente de un examen de orina para buscar hiperglucemia pero esta no es  una prueba definitiva. Deberán realizarse otros exámenes como el de sangre en el que se medirá: glucemia en ayunas, hemoglobina y tolerancia a  la glucosa oral. Estos usualmente son considerados como exámenes de confirmación. (American Diabetes Association, 2013)

Se considera diabetes cuando un individuo tiene mayor a 126mg/gl de glucosa en la sangre.

Resistente a insulina cuando se encuentra entre 100mg/dl y 125mg/dl

Normal es menor a 100mg/dl

Tratamiento

Diabetes tipo I

El principal recurso que debe utilizarse en este tipo de diabetes es insulina la cual debe administrarse bajo supervisión médica. La insulina hoy en día se presenta comúnmente como un inyector a chorro el cual permite una aplicación sencilla y fácil de manejar incluso para los niños

Diabetes tipo II

Para este tipo de diabetes la American Diabetes Association (2013) recomienda utilizar en un inicio metmorfina para controlarla.

En ambos caso se recomienda mantener un estado de vida activo y saludable así como buscar mantenerse dentro de un peso corporal ideal creando una nueva dieta acorde a las necesidades y sugerencias de un nutricionista.

Estadísticas

Los datos de la “National Diabetes Fact Sheet” 2011 (dados a conocer el 26 de enero 2011)

La prevalencia total de diabetes

Total: 25,8 millones de niños y adultos en los Estados Unidos-8.3% de la población tienen diabetes.

Diagnosticados: 18,8 millones de personas

Sin diagnosticar: 7,0 millones de personas

Prediabetes: 79 millones de personas

Nuevos casos: 1,9 millones de nuevos casos de diabetes son diagnosticados en personas de 20 años o más en 2010.

·         En 2007, la diabetes fue clasificada como la causa subyacente de 71.382 certificados de defunción y fue catalogada como un factor que contribuye en un adicional de 160 022 certificados de defunción. Esto significa que la diabetes contribuyó a un total de 231.404 muertes.

Los costos de esta enfermedad son: (Diabetes Pro, 2013)

$ 245 mil millones: los costos totales de diabetes diagnosticados en Estados Unidos en 2012

$176 mil millones dólares para los costos médicos directos

$ 69 mil millones en productividad reducida

-          Después de ajustar por edad de la población y las diferencias de sexo, los gastos médicos promedio entre las personas con diabetes diagnosticadas eran 2,3 veces más alto que lo que los gastos serían en ausencia de diabetes.

En cuanto a los aspectos psicológicos, la diabetes puede generar alteraciones graves de este tipo con lo cual se fomenta le declinación del estado de salud del paciente. “De mayor importancia resultan las múltiples circunstancias de orden psicológico que desestabilizan o impiden un adecuado control metabólico de la diabetes” (Roales-Nieto & Ybarra, 2003, pg. 217) entre estas situaciones está el estrés que afecta el control metabólico debido a que altera los niveles de glucosa en la sangre por medio de las conocidas hormonas del estrés. “De hecho, los datos disponibles sugieren que el estrés puede tener efectos perjudiciales sobre la diabetes por la elevación del nivel de glucosa en sangre o la obstaculización del metabolismo de la glucosa, a través de la influencia del SNA y de las hormonas del estrés sobre el páncreas, el hígado y los tejidos periféricos” (Roales-Nieto & Ybarra, 2003, pg. 217). Por otra parte contamos con el impacto psicológico que representa para una persona conocer que padece de una enfermedad crónica como lo es ésta, por un lado el paciente deberá asumir su condición y aprender ciertas habilidades y normas con las cuales deberá de vivir por el resto de su vida mientras que por otro lado deberá entender que padecer esta enfermedad no determina una incapacidad en su vida sí es que esta es bien manejada.(Roales-Nieto & Ybarra, 2003) Para ello es necesario contar con una red de apoyo lo suficientemente fuerte para ayudar a sobrellevar una enfermedad de este tipo. Usualmente su red de apoyo será su familia, el médico y el apoyo social que le brinde su círculo más cercano, esto en busca de disminuir el impacto que conlleva una situación como ésta.

Como se ha visto la diabetes es una enfermedad crónica que cubre algunos aspectos de la vida y que sin seguimientos y cuidados puede llegar a ser pervasiva. Esta enfermedad puede presentarse en dos tipos que dependerán mucho de la genética y el estilo de vida que lleve una persona, es por ello que se deben tomar medidas preventivas en caso de no presentar diabetes y en caso de tenerla corregir hábitos que pueden agravarla.

Discusión

Las drogas se han convertido en una problemática social con la que hemos convivido durante ya varios años sin embargo aún no entendemos por completo que es lo que el término droga acarrea como tal. Si bien es cierto muchas de las sustancias que circulan en el medio pueden generar daños irreversibles a quienes las consuman, existe una pequeña cantidad que en lugar de producir efectos adversos al cuerpo pueden ser de gran utilidad para el mismo siempre y cuando estas sean consumidas en cantidades mínimas.

Para entender la diferencia entre drogas de abuso y drogas de utilidad terapéutica es necesario conocer tres conceptos principales que las diferencian:

Dependencia, este es un patrón desadaptativo que se presenta debido a una necesidad creciente de una sustancia determinada en búsqueda de alcanzar el efecto deseado que usualmente es el inicial. Dentro del concepto de dependencia se presentan tres variables:

·         Dependencia física: aquella en la que el cuerpo se ha adaptado a un funcionamiento gobernado por una sustancia exógena (droga) y depende de esta para mantener su funcionamiento acorde a patrones anteriores. En este tipo de dependencia presenta un vínculo estrecho entre el organismo y la droga. Frente a este se corren principalmente dos riesgos que son sobredosis y abstinencia que pueden derivar en la muerte. Este proceso se elimina progresivamente administrando sustancias agonistas o antagonistas que permitan al cuerpo ir eliminando la droga y regresar a la normalidad, aunque después de esto lo más probable es que permanezcan secuelas físicas. Este tipo de dependencia se presenta usualmente con opiáceos, tranquilizantes y psicofármacos y va acompañada de dependencia psicológica en su totalidad.

·         Dependencia psicológica: proceso en el cual la mente depende de una sustancia externa para proveer bienestar psicológico al individuo. En esta dependencia se genera un vínculo entre la mente y la droga lo cual vuelve a esta dependencia sumamente complicada de tratar puesto que el componente mental continua pidiendo la sustancia aunque el cuerpo no lo haga más. Ésta no presenta abstinencia ni necesita de acompañamiento de otros medicamentos aunque cuenta con un riesgo alto de sobredosis. Ésta dependencia es la base de la drogodependencia y recaídas pero es importante conocer que esta dependencia necesariamente no ira de la mano con dependencia física.

·         Dependencia social: en ésta el consumo dependiente se da como forma de buscar identidad y aprobación por el “otro” (usualmente se habla de los pares) además esta se genera también por una búsqueda incesante de pertencia.

Tolerancia, se refiere a la necesidad de una mayor cantidad de la droga para alcanzar el efecto deseado. Dentro de este concepto encontramos varias categorías pero nos centraremos en la generalidad de éstas.

·         Tolerancia innata: se refiere a la capacidad proporcionada genéticamente para resistir durante más tiempo ante una cantidad de sustancia determinada por lo cual es necesario aumentar la dosis si lo que se busca es un efecto. Ésta se presenta desde el primer consumo.

·         Tolerancia adquirida: esta hace referencia tanto a la capacidad del organismo para procesar la sustancia (tolerancia por sujeto) como la acción que ejerce la sustancia sobre éste (tolerancia por sustancia). Dentro de esta categoría encontramos algunas variables pero lo que es importante conocer es que la tolerancia que se presente ante una droga a menos que sea por tolerancia innata mucho dependerá de la intensidad y frecuencia del consumo.

Abstinencia, es un proceso biológico en el cual el organismo necesita de la sustancia cuando su uso ha sido suspendido por un período de tiempo en busca de regularizar las funciones que este desempeñaba. La abstinencia surge como respuesta a un deseo mental contra un proceso biológico conocido como activación. Ésta se presenta con dos variables:

·         Abstinencia Física: hace referencia a la necesidad que el organismo presenta ante la ausencia de la sustancia, frente a esta se puede presentar respuestas corporales que pueden llevar a la muerte sino se da un acompañamiento adecuado. Dentro de abstinencia física existen tres tipos de abstinencia pero mantendremos a ésta en términos sencillos y comprensibles.

·         Abstinencia Psicológica: activación de la necesidad mental por el consumo de la droga. Se presentan dos variables, condicionada o tardía.

Estos tres conceptos básicos reflejan lo que una droga de abuso puede generar ante su uso desmedido y sin criterio, pero también es importante conocer que tras el consumo desmedido de una droga existe un problemática en el individuo que lo lleva a buscar un refugio o una solución a estos tras el consumo de la droga y ésta se vuelve un instrumento mas no la problemática en sí. A diferencia de ésta, una droga de uso terapéutico como lo es la hoja de coca en la cual basaremos la siguiente propuesta requiere de dosis mínimas para provocar un efecto en el organismo.

La dependencia depende de:

-          Tipo de droga

-          Cantidad de droga

-          Frecuencia de consumo

-          Vía de administración de la droga

-          Capacidad de procesamiento

La drogodependencia contiene un componente mental que vuelve al problema altamente riesgoso.

Es importante diferenciar entre la hoja de coca y cocaína. La hoja de coca como se habló al inicio de este trabajo es una planta que se encuentra comúnmente en los Andes  y ha sido utilizada durante muchos años en ceremonias, rituales y con fines medicinales por poblaciones aledañas a ésta, por lo que los conocimientos que se tienen en referencia a sus propiedades y beneficios naturales no son mejor conocidos por nadie más aparte de aquellos que  han crecido y se han desarrollado de la mano de ésta. En contraste la cocaína es una sustancia extraída de esta planta (en la cual se encuentra entre 0.4% y 1% de este alcaloide) por el ser humano mediante sustancias químicas en la que se potencian sus efectos siendo estos distintos a los de la hoja de coca. Y presentando los tres componentes anteriormente especificados, principalmente dependencia física y psicológica, lo cual la vuelve una sustancia psicoactiva (sustancia que altera la conducta o el estado de ánimo) de alto riesgo puesto que con su consumo desmedido se presentan conjuntamente problemas cognoscitivos, biológicos, conductuales y sociales. Además de presentar respuestas corporales como midriasis (dilatación de pupilas), debilidad muscular, aumento de la frecuencia cardiaca, etc.

Reconociendo las diferencias abismales que se presentan entre la hoja de coca, la cocaína y los riesgos asociados a esta podemos abordar el tema principal de este trabajo que es la utilización de la hoja de coca como medio natural en el tratamiento de la diabetes mellitus. La hoja de coca provee al cuerpo con ciertos alcaloides que permiten una mejora en el funcionamiento del organismo, entre ellos la cocaína que en las bajas dosis como las presentes en la hoja de coca al entrar en contacto con la saliva y el tracto digestivo se degrada en ecgnonina la cual tiene efecto sobre la metabolización de los carbohidratos permitiendo regular el nivel de glucosa en la sangre. Muchos criticaran la presencia y uso de la cocaína, pero para ser objetivos para alcanzar intoxicación con este alcaloide sería necesario masticar 150kg de hoja de coca para alcanzar los aproximadamente 1200mg de este alcaloide en la sangre (cantidad tóxica), lo cual se complica aún más ya que ésta como se menciona anteriormente se va degradando al entrar en contacto con la saliva.

Conocidos sus beneficios se han practicado estudios en cuanto a los beneficios de la masticación de hoja de coca y el mate de coca sobre la diabetes, lo cual ha derivado en resultados  que confirman que la hoja de coca podría adoptarse como un nuevo método de tratamiento, mucho más fácil de manejar así como también mucho más económico ya que como se presentó anteriormente el gasto general que se tiene dentro de un tratamiento de diabetes representa una pérdida millonaria.

La hoja de coca presenta dentro de su composición sustancias que permiten mejorar la metabolización de sustancias que ingresan al cuerpo no tan solo mejorando la digestión sino la forma en la que se aprovecharan estas en el torrente sanguíneo y evitando que se dé una acumulación de glucosa que perjudique el funcionamiento del cuerpo. Entre estas la más significativa es la egnonina la cual produce un efecto significante sobre el nivel de glucosa en la sangre así como lo demuestra el estudio publicado por la Revista Científica Ciencia Médica, con ello se recomienda el uso de la masticación de la hoja de coca y el mate de coca para mantener los niveles de glucosa dentro de un rango normal con lo cual se evita consumir insulina (diabetes tipo I) o metmorfina (diabetes tipo II) manteniendo así al organismo lo más libre de sustancias exógenas químicamente manipuladas asi como también se promueve una forma de tratamiento más económica para los pacientes ya que estos deberán consumirla por el resto de sus vidas en busca de mantener un estado general de bienestar. Para su administración es necesario el consumo de mínimo 5gr de hoja de coca o mate con un máximo de 7gr. Tres veces al día, después de cada comida para ayudar a la digestión y metabolismo de los alimentos. Con el consumo de la coca se deberá acompañar una rigurosa dieta y ejercicio físico con el cual se impulsará a mantener un equilibro orgánico.

Previa la administración de hoja de coca se deberá evaluar al paciente tanto cognitiva, conductual como emocionalmente para detectar si es apto para la suministración de coca como sustituto a un tratamiento de diabetes. En caso de presentar vulnerabilidad y cierto grado de resistencia ante su uso se deberá acompañar a éste con psicoeducación ya que por más que esta planta no genere adicción alguna es conveniente mantener un panorama claro sobre lo que se consumirá y sobre las posibles reacciones físicas que se puedan presentar como incremento de energía y pérdida momentánea del apetito; así como también que aprendan a diferenciar entre drogas de abuso (cocaína) y drogas de uso terapéutico (hoja de coca) ya que la interpretación que se le da a ambas puede generar resistencia a su uso por una mal interpretación de conceptos.

Cabe recalcar que en Bolivia el uso de coca medicinal se está ampliando puesto que ya se han implementado medidas para su producción masiva como lo es la creación de fábricas productoras de ésta, en busca de crear un mercado amplio ante esta nueva alternativa medicinal donde uno de sus posibles compradores podría ser Ecuador.

Conclusión

La hoja de coca a lo largo de los años ha sido utilizada por culturas andinas como un recurso religioso y medicinal que lamentablemente de un tiempo acá ha sido manipulada por el ser humano y se ha transformado en una herramienta de estimulación en la que se han involucrado agentes externos que la vuelven una sustancia sumamente riesgosa para el consumo humano. A pesar de ello las propiedades naturales que la hoja posee han podido ser estudiadas y replicadas en experimentos, brindando así recursos a partir de los cuales se pueden plantear hipótesis de su uso en busca de suplantar químicos que se encuentran en el mercado para aliviar enfermedades existentes. La diabetes es una de ellas, en vista de que uno de los alcaloides que se encuentran en la hoja de coca interviene en la síntesis de alimentos y reducción de la glucosa en la sangre, parece funcionar como una herramienta para mantener los niveles de azúcar controlados dentro del organismo con lo cual se evita el uso de agentes externos sometidos a laboratorización que de una u otra manera invaden a nuestro organismo.

Para su utilización es imprescindible distinguir entre la cocaína y la hoja de coca ya que a pesar de estar íntimamente interconectadas no son lo mismo ni producen los mismos efectos en el organismo. Lamentablemente los juicios morales que se han vertido sobre ambas han generado una exclusión de las cualidades que la hoja de coca puede brindarnos, lo cual se convierte en una tarea inútil puesto que si se desea prevenir el consumo de drogas sea cocaína o cualquier otra, la satanización de todo lo que ésta involucra no es el medio correcto. Sí se desea generalizar al termino droga con todo aquello que lo involucre incluso aquellas de función terapéutica es importante implementar una cultura basada en el conocimiento más que en la ignorancia y los miedos, una en la que se deba primero permitir a la sociedad conocer lo que en realidad cada una de éstas hace y sus efectos en cualquier ámbito en las que se puedan inmiscuir. Así también como cuáles de están son más dañinas que otras, para que de esta manera la población sea capaz de crear su propio criterio sobre cada droga, para que en caso de que deseen consumirlas sea bajo conocimiento de causa teniendo clara las ventajas, desventajas y riesgos que conlleva.

El consumo de una sustancia mucho dependerá de lo que se conoce sobre ella y sobre el uso que se le pretenda dar, en este caso se ha recomendado la hoja de coca como un recurso medicinal para suplir tratamientos farmacológicos en busca de generar un equilibrio en el organismo a pesar de vivir con una enfermedad crónica como esta.

 

 

 

 

 

 

 

 

Referencias

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