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II Clínica con niños en instituciones de ayuda social; el apoyo del trabajo en equipo.

Desarrollamos este tema para plantear una propuesta de trabajo con niños en la clínica psicoterapéutica, con el fin de revisar y fortalecer la aplicación de bases teóricas, el manejo de los padres, las demandas institucionales y la organización del equipo de trabajo. 

En el espacio de discusión del 9 de agosto, referente a Clínica con niños en instituciones de ayuda social; el apoyo del trabajo en equipo, hemos acordado la necesidad del trabajo basado en la supervisión clínica del equipo terapéutico. Esto está fundamentado en el hecho de que al abordar diferentes problemáticas en poblaciones infantiles no existen técnicas específicas que orienten el cambio ni teorías que se puedan generalizar en su aplicación. La razón de esto radica en que el desarrollo infantil se da muy rápidamente y en etapas que diferencian a los niños. Se debe promocionar la expresión emocional y la validación de las experiencias de los niños. Igualmente, es imprescindible contar con la participación de los padres o personas de mayor significación para los niños en el momento de delinear una intervención, de no ser así los cambios esperados difícilmente van a lograr mantenerse o no se producirán. Es necesaria también la participación de la entidad (pública o privada) en la ejecución del tratamiento, la institución siempre representa la figura de autoridad mediante la cual se rigen las normas, de esa manera el terapeuta no cubrirá ese espacio y podrá centrarse en entender y abrir posibilidades para las dinámicas psíquicas de los niños. 
Hemos convenido que el trabajo terapéutico con niños requiere entender la forma de pensar de ellos, escucharlos y sobretodo, observar su forma de reaccionar frente a los diferentes estímulos. El lenguaje infantil es limitado por lo que se debe estar en la capacidad de jugar, entender e interpretar las cosas que quieren expresar. La conducta viene a ser una manifestación de su nivel de desarrollo, o una expresión de sus malestares por lo que la tarea del terapeuta empieza por distinguir una de la otra y no funcionar como el modelador de las conductas esperables en el niño. 
Fue de gran utilidad cuestionar que el trabajo con niños puede resultar más simple pues tienen menos tiempo de vida, menos experiencias, menos conocimiento del lenguaje y del mundo y cualquier problemática no tendrá tanto tiempo de funcionamiento como en un adulto. Es necesaria una apertura por parte de los adultos al momento de trabajar con niños ya que, como terapeutas, creamos un espacio donde ellos son quienes dirigen la terapia.
Las propuestas convergen en que, en ámbitos educativos o recreativos se puede denotar en la mayoría de niños un comportamiento colectivo. A partir de eso, se debe plantear como objetivo el remarcar la individualidad de cada uno. La relación de seguridad que se establezca, otorga a los niños la libertad de explorar, y de hacerse independientes de esta conducta colectiva. Conocer lo que tienen que expresar sobre sí mismos, sus dinámicas familiares y el significado de sus obras serán algunos elementos que den cuenta de esta individualidad que estamos buscando. 

Las técnicas a utilizar deben responder a la edad e intereses del niño, manejando muy cautelosamente la relación terapéutica y poniéndose en el lugar de aquello que el niño requiere.

Gracias a las personas que colaboraron en este conversatorio desde su experiencia con niños desde la clínica, ámbitos educativos o recreacionales.