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I Modalidades de tratamiento en Psicoterapia

Durante este conversatorio los temas ene los que se profundizó fueron: Efectividad de dispositivos de tratamiento grupal, familiar e individual.
El dispositivo grupal puede presentar buenos resultados tanto con grupos homogéneos como heterogéneos. Indudablemente los factores terapéuticos principales de este espacio son:
• La identificación entre los participantes en la dinámica de su malestar y 
• La sociabilización de las diversas formas como evitan y enfrentan el conflicto.
Partiendo de estos dos aspectos es posible conseguir una correcta alianza entre los integrantes del grupo y los coordinadores, considerando que la relación terapéutica es el principal factor del cambio y en la medida en que esta se generalice al grupo la disposición de cada integrante frente al cambio es mayor, a partir de esto se podrán utilizar las diversas técnicas que favorezcan el cambio. 
La intervención en el ámbito familiar nos resultó más compleja al no ser especialistas en esta área. Sin embargo, llegamos al acuerdo de la necesidad de formular diagnósticos relacionales (los procesos mentales de los hijos/as por un lado y por el otro, la respuesta intrusiva del padre o madre anulando tal procedimiento) e intervenir sobre la forma cómo se relacionan los integrantes de la familia (no únicamente en la subjetividad de cada individuo). 
Se formuló que la base del conflicto está en la manera de enviar o interpretar los mensajes por parte de los integrantes de la familia, sobre todo en la dinámica padre o madre – hijas/os. Por ejemplo, hemos acordado que en problemáticas severas como la anorexia nerviosa, el principal factor de mantenimiento del conflicto se encuentra en el mensaje invalidante por parte de la principal figura de apego. Lo denominamos de esta manera por ser un elemento narrativo que lleva implícito un contenido significativo que incapacita al sujeto para formular juicios y tomar decisiones en el desarrollo de su identidad. Tal mensaje es sostenido en el tiempo y se actualiza constantemente en las etapas del desarrollo, generando una pobre visión de sí mismo, inconformidad en la forma como se autoevalúa y constante búsqueda de aprobación entre otras. 
Concluimos entonces, que un factor necesario a examinar en esta problemática es la manera cómo la figura de apego impone sistemas de funcionamiento en su hijas/os basados en la exigencia, desaprobando cualquier forma de autonomía en la manera de interpretar la experiencia. Por lo tanto, nada tiene esto que ver con que el problema se desencadene por seguir modelos sociales en relación al peso y la figura.
Finalmente, en la modalidad individual acordamos la necesidad ante todo de formar una adecuada relación terapéutica, (al igual que los otros dos procedimientos). A partir de esto, se formulan hipótesis diagnósticas de la forma cómo el sujeto explica su malestar (subjetivo, emocional, conductual, relacional), es decir un diagnóstico dimensional que a juicio de todos es mucho más útil que el categórico. De esta manera, ofrecer intervenciones reales y prácticas que se ajustan a la resolución del problema, pero sobre todo que se mantengan en el tiempo. La Psicoterapia individual es un espacio de mayor intimidad, por tanto, los contenidos que se examinan, por lo general son más profundos que las dos modalidades anteriores, debiendo tener un manejo muy cuidadoso de acuerdo a la experiencia que se describe. Algunas veces la historias que se escuchan vienen cargadas de un alto contenido emocional, con lo que acordamos la conveniencia de contar con el respaldo de un equipo clínico que pueda señalarle otras alternativas a las que el terapeuta percibió.